Dos familias de Dénia se quedan en la calle tras precintar la policía diez pisos

0 Comentarios
Una pareja con un hijo de 12 años y dos hermanos no encuentran otra vivienda tras el desalojo del bloque del Grupo Catalá en peligro de derrumbe

«Estamos buscando a la desesperada. Pero no encontramos nada. En estas fechas es imposible alquilar un piso en Dénia». Pedro José Oliver se ha quedado con su hermano en la calle. No son los únicos. Una pareja con un hijo de 12 años tampoco ha encontrado una nueva vivienda. Esas dos familias se veían ayer pidiendo favores a amigos para que los alojaran hasta que pudieran alquilar a precio razonable una nueva vivienda. Agotaron al máximo el plazo de una semana que dio el Ayuntamiento de Dénia para desalojar las diez viviendas del primer bloque del Grupo Antonio Catalá. Los técnicos municipales han detectado problemas estructurales en esta finca. El plazo de una semana que el consistorio dio a los vecinos para que abandonaran sus casas y buscaran otra vivienda acabó ayer. A las 9 de la mañana, se presentaron seis policías locales, la concejala de Urbanismo, Maria Josep Ripoll, y un técnico municipal. Ordenaron a las dos familias que recogieran lo imprescindible y salieran de sus casas (viven de alquiler). La policía precintará hoy este bloque. Las dos familias se marcharon a regañadientes. Insistieron en que un arquitecto contratado por la comunidad de propietarios inspeccionó la pasada semana el edificio y no encontró grietas. Intentó reunirse el viernes con los servicios municipales para parar al desalojo. Pero la maquinaria administrativa ya estaba en marcha. Los vecinos desalojados aseguraron que el ayuntamiento denegó esa reunión dado que el arquitecto no había concertado una cita previa. Las familias han ido buscando en estos días otra vivienda. Pero dos de ellas se han quedado en la calle. «Ahora los alquileres están muy caros. Hasta por lo menos mediados de septiembre no vamos a encontrar nada», indicó Oliver, un joven que trabaja de camarero. «Mi hermano y yo estamos buscando. Mi casero también. Mientras, tenemos nuestras cosas en el coche y en el almacén de mi jefe. Nos han dejado en la calle. Rezamos para que nos salga algo», manifestó.
Fuente: levante-emv.com
Autor: Alfons Padilla

Multas de entre 301 euros y un millón por no eliminar barreras arquitectónicasLa primera torre Trump y la compleja historia de la vivienda protegida en Nueva York

Comparte tu comentario

Entradas recientes
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com