El barrio de la Seu-Xerea, uno de los más antiguos de la ciudad de Valencia, es característico por sus calles estrechas y edificios antiguos, entre ellos el palacio del Temple, pero un plan previsto por el Ayuntamiento desde 1992 amenaza una pequeña trama, en la calle Entenza, donde hay previstos derribos. Los propietarios de dos de las fincas declaradas fuera de ordenación aseguran que llevan años pidiendo que se anule el plan «porque no tiene sentido que derriben casas para hacer ancha una calle que ya es peatonal y que no es vía de comunicación a ningún sitio», explica Beatriz Estellés, hija de uno de los dueños de las casas afectadas por el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del barrio de la Seu-Xerea. Los afectados han alegado al proyecto «porque, además, en la última modificación, el Ayuntamiento ha decidido salvar unos edificios de la calle Escuelas del Temple 6 y 8 y de Les Maestres 7 y pensamos que los nuestros también deberían excluirse», argumentan. Los vecinos explican que el Consistorio quiere esponjar una calle y crear una plazoleta, «pero sólo pretenden hacerlo a nuestra altura, mientras que los palacetes que hay al principio de la calle, que están justo a espaldas del palacio del Temple, seguirán en pie y mantendrán la estrechez del vial». Justo al lado, además tiraron una finca del siglo XVIII y hay otra finca con ocupantes ilegales. Además, temen, que si se efectuaran los derribos, «al final quedaría un pequeño solar resultante que no serviría para nada. En el proyecto inicial plantearon hasta un parking. Luego hicieron variaciones, pero el suelo de aprovechamiento es pequeño. Qué empresa va a estar interesada», se preguntan.

Trama urbana

El propietario de una finca con cinco pisos, Santiago Estellés, recuerda que «el trazado deviene de una trama urbana que debe conservarse y no alteraría los criterios paisajísticos si se mantienen las actuales alienaciones. Además, estando junto al palacio del Temple, lo normal sería conservar todo tal como era. En la zona de la calle Gobernador Viejo también hicieron algo parecido para esponjar y el solar sigue allí», apunta. Los residentes lamentan que este plan esté vigente desde 1992, y desde diciembre de 1998 el Ayuntamiento ordenó la suspensión de licencias. «Ni actúan haciendo el plan, ni dejan restaurar nuestras viviendas y así, lógicamente, lo que están haciendo es degradarlas». En el número 7 de Entenza pidieron la rehabilitación de la fachada y la denegaron y en el 11 no permitieron reparar una medianera ni arreglar un canal. «En estos 20 años estamos perdiendo dinero porque no podemos ni alquilarlas. Desde 1998 supone para las tres propiedades una pérdida de 404.157 euros desde 1998».

 

FUENTE: LAS PROVINCIAS

Noticias Relacionadas